LA LUZ QUE NOS ORIENTÓ: HOMENAJE A LUIS MADRID
LA LUZ QUE NOS ORIENTÓ: HOMENAJE A LUIS MADRID
Luis Madrid, orientador del IES Valdebernardo, ha sido la persona sobre la que he elegido escribir para esta parte del trabajo de clase. Sé que no he publicado este artículo cuando debería, pero cada persona necesita su tiempo para superar sus duelos y, mientras otras personas prefieren dejar el tema en algo "tabú", yo prefiero hablar sobre este increíble orientador que ayudó a tantas personas en su día a día.
¿Cómo puedo empezar a hablar de Luis? Bueno, no sabemos mucho de su vida, ya que era una persona reservada, no solía hablar mucho de su vida personal; lo que contrastaba con lo extrovertido que era. Siempre que te lo encontrabas por los pasillos del instituto, fuera la hora que fuera, te acababa sacando una sonrisa. En las fiestas como Halloween, Carnaval o incluso San Isidro, era el primero que aparecía en la puerta del instituto dando los buenos días con el disfraz más absurdo que pudieras imaginar para ayudar a todos y cada uno de los alumnos y profesores a empezar la jornada con una sonrisa. Incluso, cuando aparecía un poquito más apagado o cansado, encontraba la manera de estar para los demás y dejar de lado su mal día.
He decidido hablar con algunos de mis antiguos profesores para intentar acercarme un poco más a lo que era Luis como compañero y, en algunos casos, incluso amigo. Julio Martínez, profesor de Geografía e Historia, fue compañero suyo durante cinco años, y en sus palabras, "Luis era una persona muy trabajadora, vivía el instituto de una forma directa, era su familia. No tenía primera hora pero venía, se iba el último y citaba tanto a profesores como alumnos por la tarde si realmente lo necesitaban. Era el más antiguo y más entregado a su trabajo de todos los orientadores que he conocido".
A Luis le encantaba hacer muchas bromas con un cariño pícaro; hacer fiestas; llevaba siempre comida para los profesores. Son también algunas de las características que tenía nuestro querido orientador.
Podríamos decir que Luis había abierto las puertas del instituto, puesto que ha sido el único que ha estado de principio a fin allí. De hecho, cuando pasó el coche fúnebre por el instituto para que todos (tanto antiguos como actuales alumnos) nos despidiéramos de él, un chico de 1º de la ESO vino con sus padres, a quienes Luis les había dado clase.
Una anécdota que me contó Julio sobre Luis, fue que un alumno, rebelde, bruto, pero buena persona en el fondo y con buen corazón, apareció llorando como un niño pequeño frente al altar que pusieron en el hall del instituto, por deberle a Luis el tener un trabajo estable. Luis influyó positivamente en la convivencia del centro escolar.
"Con respecto a Luis como orientador, siempre era el mediador en las juntas de evaluación de los profesores. Siempre conseguía cuadrar las diferentes opiniones para llegar a un acuerdo y que todos saliéramos ganando. Conseguía buscar la vía lógica en las mediaciones con alguna bromita entre medias, pero nunca perdía su grado de autoridad. Era increíble porque nadie nunca ponía una pega sobre Luis. Incluso estaba dispuesto a hablar sobre mis temas personales si se lo pedía". Son más de las cualidades de nuestro orientador según Julio.
Elena Moreno, profesora de inglés y jefa de estudios, afirma que "conozco a Luis desde que llegué aquí hace 8 años. Cuando llegas a un instituto nuevo no siempre es fácil encajar y adaptarse; yo era tutora de 1º de la ESO y el orientador fue importante desde el primer momento para darme la bienvenida, ayudarme con las dudas que tenía y para apoyarme. Con el tiempo fuimos cogiendo más confianza poco a poco, no llegó a ser amigo como tal, pero sí una persona muy cercana e importante para mí. Incluso cuando he tenido algún problema con mis dos hijas siempre le pedía un hueco para hablar y me ofrecía un rato en ese mismo momento. Fueron pasando los años y yo me convertí en la jefa de estudios, por lo que estábamos en juntos prácticamente todos los días."
Como dato final sobre Luis, me hubiera gustado subir alguna de las muchas fotos que tiene con todos sus alumnos y compañeros, sólo para que vierais cómo posaba. Es curioso porque en las fotos no paraba quieto, siempre sale haciendo una misma postura: sonriendo con los brazos abiertos. Como si quisiera abrazarnos a todos porque era muy cariñoso.
Marian Suárez y Pedro …, profesores de Lengua Castellana y Literatura afirman que "Luis sabía más de lo que realmente sabía, era modesto con sus conocimientos. Se apreciaba lo que sabía de verdad cuando hablábamos con él". De hecho, el 22 de Mayo de 2025, el IES Valdebernardo cumple 25 años, y todo el equipo directivo estaba intentando convencer a Luis para que se le cambiara el nombre al centro y se pusiera el suyo. "Nunca le dio importancia y de hecho, un mes antes del accidente, escribió una carta dando razones por las que no ponerle su nombre al instituto."
Yo, como anécdota, quiero contar la vez que nos fuimos a Murcia de viaje. Estábamos en el puerto de Cartagena y nos iban a llevar a dar una vuelta en lancha. Luis se puso en el mismo grupo que yo y, cuando estábamos en medio del mar, a Luis se le ocurrió la idea de ponerse de pie, ¿qué pasó? Pues que casi se cae de la lancha. Recuerdo la regañina que le dio el señor que conducía al igual que recuerdo cómo se agarraba a mi amiga Sara y a mí cuando venían las olas más grandes y la lancha se balanceaba más de lo habitual. Al volver a casa del puerto, Luis se dio cuenta de que se había dejado su mochila con todas sus cosas importantes en el puerto. ¿El problema? Que ya estábamos preparando las cosas para volver a Madrid, por lo que Luis, que conoce a muchas gente, llamó a unos amigos suyos de allí de Murcia, les llamó y le mandaron su mochila por correo.
También, en otros viajes que han hecho otros cursos como a Italia, o una escapada a Brihuega, siempre se encontraba con algún conocido. Viajar con Luis siempre era una ventaja porque se sabía los restaurantes adecuados, las calles adecuadas... El problema era que era un persona muy despistada, por lo que, a pesar de saber tanto de tantos sitios, siempre había algún momento en el que se perdía.
Luis ha sido una persona muy importante para mucha gente, y por eso, queremos agradecerle todo lo que ha hecho por nosotros. Yo, personalmente quiero agradecerle su esfuerzo conmigo durante mi estancia en el instituto, gracias a él estoy en la carrera en la que estoy ahora y gracias a él estoy escribiendo este blog.
Gracias por todo tu apoyo Luis.
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